La paz es la base de cualquier acción para que no sea dañina. Es imprescindible tomar la responsabilidad personal y permanente de pacificarnos a nosotros mismos, es la única manera de garantizar que aportemos algo positivo, tolerante y valioso para hacer posible la convivencia con los demás.
La paz es lo más rentable, económicamente, personalmente, socialmente.
Cuando apadrinas, tienes la oportunidad de conocer el valor
real de tu ayuda a través de la vida de un niño o niña y su familia.
El apadrinamiento significa ayudar a toda una comunidad,
porque la contribución mensual de 18 euros no se destina únicamente
al niño o niña, sino a mejorar las condiciones de vida de toda la comunidad.
Gracias a esta fórmula de colaboración, la
distancia entre Anantapur y España desaparece. Las familias indias
y las familias españolas están unidas por una misma ilusión
y un mismo compromiso.